lunes, 1 de diciembre de 2008

¿Por qué no me abruma tanta gente apesadumbrada? Porque soy leve. Y eso es una constitución como cualquier otra. Mi estructura es sencilla y no busca ser compleja. No me importa nada ni nadie en el sentido clásico de las preocupaciones. Cada uno es lo que es y está bien. ¿Determinista? ¡Qué sé yo!

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